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1 de enero de 2011

Viviendo el día a día...

Distante estoy de las dimensiones de estos últimos días. Aún no puedo situarme en un espacio y tiempo real, sutilmente vivo en mi atmósfera autóctona, donde aún no es Navidad, ni menos, año nuevo. Quizás, no debería (merecer) celebrar aquellas fechas.
Bueno, ya es primero de Enero de 2011. Qué hacer? Recordar el día de ayer? Planear el hoy?
Quise comenzar el año escribiendo, agradeciendo a todos y cada uno de los que estuvieron presente, siendo de una u otra manera, señal de   estima. No son muchos los que realmente se lo merecen.
La ansiedad por conocer los resultados de la prueba que define mi ingreso a la universidad me comen lentamente de manera delicada (por el momento), espero no fallar más de lo que espero, me sentiría un total y pleno idiota. Sí, aunque muchos digan lo contrario.
La confusión existente en mi cabeza me hace tener un espectro de vida más intenso, restrictivo y un poco más (...) minucioso. He estado entendiendo las cosas de otra manera, he estado registrando nuevos pensamientos e ideas en un libro de no mucha gracia, pero sí de gran valor. Pretendo cambiar, ser la persona que desde hace mucho he querido ser. He recibido mucha ayuda.
Mi mejor amigo, Diego, cada vez que se dan las oportunidades, me muestra un camino distinto. Uno del que muchos hablan, del que tienen mucha esperanza y empeñan toda su fe en aquello. El Reino de los Cielos. Seriamente pienso que alguien me está buscando. Camila, prima mía, me ayudó mucho en momentos de pésima estima e intenso dolor, guiándose siempre en las palabras de Dios; Camilo, ex pareja, también sacó de mí una parte que no puede verse con frecuencia, agradeciendo a Él por lo que nos estaba pasando, por las cosas que podríamos crear juntos; Galilea, las cosas de la vida me puso en frente a una persona que disfrutaba de una particularidad y autonomía que no siempre puede verse en la gente. Ella, una de las razones para decir que mi 2010 no fue una total basura, está al lado de Dios, su familia entera; Diego, y no por ser el último pierde importancia. Mi mejor amigo, mi hermano y materia prima de mi futuro. Él, mejor que todos me muestra de manera amplia y clara el por qué de las cosas. Su alto grado de influencia en mí, hace difícil las dudas a sus palabras.
Todo tiene relación.
Aunque permanentemente, siempre existe esa duda.
Me despido sin más palabras, mi mente colapsará en un intento de desfragmentación. No tengo ánimos. No tengo ganas.
Adiós, muchas gracias. Feliz año nuevo.-

27 de diciembre de 2010

Viviendo el día a día...


De nuevo aquí. Sí, volví.
Quise dejar esto por aburrimiento, falta de madurez... Quizás solo por dejar atrás las cosas que me hacían (hacen) daño. Aquí estoy, vuelvo a ver este medio como un lugar de desahogo, como un lugar donde pueda expresarme sin esperar manifestación alguna en respuesta. Quiero seguir escribiendo la historia de mi vida, quiero seguir graficando mis pensamientos, mis emociones. Quiero seguir ilustrando las vagas ideas que rebotan día a día en mi habitación, esperando ser coloreadas, mencionadas quizás. Últimamente, casi dos meses... Ahí estuvieron, esperándome, esperando a que volviera a este lugar, esperando a que tomara nuevamente un lápiz y un papel, esperando irresistiblemente salir de aquel lugar oscuro y reprimido. Repito, estoy de vuelta.
No sé si actualice a diario. Actualmente mi tiempo está sobrecargado, de la misma forma, mi mente también lo hace, por lo que tengo mucho que decir, mucho que escribir.-

3 de octubre de 2010

Viviendo el día a día...

Problemas sin resolver, preguntas sin responder; no porque no quiera concluirlas, sino que no tienen solución.
En la drástica manía de hallarle el por qué a las cosas te vas encontrando con otras que parecen no llevarte a nada, porque no tienen un camino o una luz que te guíe hacia la respuesta. Las metes en un saco para guardarlas o simplemente le restas importancia hasta que llega el crucial momento existencial en el cuál insistimos. No pretenderé hacer una lista con todas las preguntas, pero las generalizaré describiéndolas con palabras como búsqueda, verdad, conocimientos, experiencias, sentimientos, libertad, sabiduría, mentalidad. Últimamente he sentido mucho intereses por la mentalidad de las personas, me gusta conocer en profundidad lo que están pensando, Suena raro, no?
Ya casi un mes queda para mi cumpleaños, importante fecha por el hecho de cumplir 18 años, bueno, no significa nada importante, es solo que legal y socialmente soy dependiente de mí mismo, es decir, soy adulto. No me acompleja la idea, me dará algunas libertades, pero también restricciones. ¿Qué será de mí? Aun dudo de un futuro con aires de éxito.
Ya no da para más el tema del futuro, mí futuro. A veces me aniquilan con palabras y palabras refutando las mías acerca de que se vendrá para mí. Todos creen en mí, todos esperan mucho de mí... No quiero ser un fraude, no, no quiero.

Todo se complica, no solo en 'plots' externos, sino que también en el mundo superficial de la mente. Ese como el real, pero hecha por los pensamientos, las ideas, las verdades y las mentiras que nosotros pintemos. Son cosas que suceden cuando vuelve mi aliento masoquista (De todas formas está presente, salvo que algunas veces no se deja ver).
Masoquismo, masoquismo... Tonta palabra, la odio.
Bueno, y volviendo al tema de los 'por qué' también me he preguntado muchas veces: ¿Por qué trato de relatar todo lo que pasa conmigo en un lugar donde mayoritariamente leen personas que ni siquiera me conocen?

Hay una canción que me gusta mucho.

It Never Ends - Bring Me The Horizon

I've said it once, I've said it twice, I've said it a thousand fucking times; That I'm okay, that I'm fine, that it's all just in my mind.
Lo he dicho una, lo he dicho dos, lo he dicho mil malditas veces; Que estoy bien, que estoy bien, que todo está en mi mente.



15 de agosto de 2010

Viviendo el día a día...

Días sábados... De un momento a otro se vuelven desastrosos.


Mis sábados comienzan muy temprano. Son las 7:45 AM ya estoy tomando una ducha. El preuniversitario comienza a las 10 de la mañana y necesito salir de mi casa a eso de las 8:30 para llegar a una hora prudente. Tomo el desayuno de siempre, una taza de leche y ya. Esta vez, al ir a despedirme de mis padres, mi mamá me detiene y me dice que la espere, me irían a dejar hasta Los Héroes en auto, lo cuál no negué. Me dejaron en Alameda y tomé el metro. A pesar de todo, nada parecía diferente, todo comenzaba de una manera normal. 
Llegué a la universidad a las 10 en punto, estaban las chicas ahí hace mucho rato esperándome. La clase se hizo aburrida, nos fugamos de la clase de Lenguaje. Me despedí de Nacha, quién toma otra calle para ir a casa, nosotros (Bárbara y yo) tomamos el bus en la calle del frente hasta Los Héroes otra vez y la acompañé hasta la parada a la que llegaba su bus para ir a casa. Nos reímos un rato, mi ánimo subió aun más, ya que en clase de Matemáticas habíamos reído un poco más. Ella se fue y solo caminé en dirección a la Torre Entel, centro de la ciudad. 
Estos paseos de día sábado por el centro de la ciudad me encantan. A las 12 del mediodía hay mucha gente caminando por los paseos de Santiago. Esta vez no quise pasear por Ahumada, por lo que seguí caminando. A los minutos llegué hasta el cerro Santa Lucía, compré agua mineral y me senté un rato. Perdí la concentración al recibir un mensaje a mi celular, era de Ron. Mi corazón se agitó desesperadamente (Sin exagerar, luego me dio taquicardia. He estado muy sensible en ese ámbito). Lo llamé y quedamos de juntarnos en San Borja. Seguí hasta el parque, no muy lejos de donde estaba y busqué un árbol en una parte más alejada de este, ya que había mucha gente a esa hora. Ahí llegó, me puse muy nervioso, no nos saludamos, siquiera. Hablamos mucho, él se echaba la culpa de todo: De que yo esté mal, etc... Argumento que yo negaba, ya que todo era producto propio. Yo elegí el lado de la angustia y el dolor. De todos modos, no aceptaba, tampoco, el hecho de que la culpa era mía. 
Pregunté: ¿Qué sería de nosotros después de esa conversación? a lo que me respondió que no sabía lo que estaba pasando, ni menos lo que pasaría. A eso de palabras de vaivén, lágrimas cayeron. Cosa un tanto extraña, ya que no soy de llorar frente a alguien. Me alteré un poco, no, no un poco, demasiado. Tomé mis cosas y me fui. Alcanzó mi mochila, me detuvo y me abrazó. No pude soportar tanta presión, lo abracé y lloré a mares. Me pidió una y otra vez disculpas, no pude hablar, me ahogaba en llanto. Pensé, ¿Qué sigo haciendo aquí? Traté de soltarme, él lo impedía e insistía en que yo dijera que lo perdonaba, o por lo menos, que entregara la sensación de que las cosas eran así. Estuve a punto de golpearlo, se detuvo y acercó su rostro, me besó. No supe que hacer, nada más di la vuelta y corrí unos metros más allá. Cuando me di cuenta de que no me seguía dejé de correr, caminé a paso lento para tomar un poco de aire. Llegando a la salida del parque una tipa me invitó con una cerveza a formar parte de un numeroso grupo de personas, solo la miré y seguí caminando. Cuando ya le había dado la espalda lanzó al aire: "El culiao buena onda, la cagó". No me importó.
Mi teléfono sonó otra vez, no supe quién era, solo lo apagué. Caminé hasta el otro parque que recurrentemente visito, Costanera.
Saqué de uno de los bolsillos una de las pastillas que tenía pensado vender a una amiga. Me quedé ahí, sentado, dibujando algunas figuras, tarareando algunas canciones. Eran más o menos las 6 de la tarde, caminé al mall que está cerca, me metí al baño y me lave la cara. A pesar de todo, mi cara no era tan deprimente. Tomé el metro y volví a casa. Estaba muy cansado, mis padres solo notaron eso. Me pidieron que los acompañara al supermercado. No tuve más opción, fui solo para aparentar normalidad en mí.
¿Qué me espera para el resto de la semana? Ojalá sea un poco menos cargada. Por favor.

1 de agosto de 2010

Viviendo el día a día...

Una semana demasiado cargada, desde la melancolía hasta la alegría.


Y todo se dio como tenía que pasar, era obvio, nadie soporta la avaricia y el egoísmo de mi persona. Bueno, me enganché demasiado a él, creo que será la última vez que todo tenga tal armonía, como en aquellos días, aquellas tardes. Donde me sentía como en otro sitio, en otra vida, en otro cuerpo. Sentía que no era Sebastián... sentía que eramos, junto con Ronald, uno solo. Compartiendo las mismas cosas, los mismos aires, los mismos paisajes.
Debo confesarlo: Lo amé y aun le amo.
El quiebre de nuestra 'relación' me dolió mucho, sí. Me siento destruido, no sé realmente que sentir, como estar: Si bien o mal; si sonreír o llorar, si hablar o callar. La puta madre, lo extraño demasiado. Extraño las caricias de sus dedos en la palma de mi mano, era algo que comúnmente lo hacía y... que yo adoraba. Extraño su voz, extraño sus 'te quiero' y sus regodeos de niño chico, por la mierda, me encantan. Sus abrazos, sus lágrimas, sus ojos, sus palabras de aliento, sus manos, su pelo. Quiero que vuelvas, quiero volver a tus brazos y sentirte de mi pertenencia. Quiero sentirme bien. Quiero ser feliz. Te amo.


Esto ha sido difícil de enfrentar, mi mamá me llevó al hospital porque según ella estaba mal. Me vio tiritando y transpirando, vahído. Ahí el doctor me llevó a una habitación y comenzó a hacerme preguntas. Terminó la entrevista y mi mamá entró a la misma habitación y salió a los pocos minutos con una bolsa con remedios. De vuelta a casa me vino hablando de que tenía que darme unas gotas al empezar el día, no me habló de pastillas. Mi instinto me llevó a revisar sus cosas y robé una de las cajas de Alprazolam y me tomé algunas. No me afectaron de la manera que esperaba.


Ayer, sábado por la noche llegó un amigo mío, uno de mis mejores amigos dándome ánimos para ir a la casa de una amiga y pasar el rato en un carrete. De alguna forma se enteró de todo, alguien le dijo, pero... ya no importa. Estuvimos un buen rato jugando a la 'cultura chupística' hasta que ya se hizo muy tarde y muchas de las chicas se fueron. Quedamos solo yo, Nicolás (amigo) y Valeria (que al final resultó ser prima de Nicolás).
Nicolás volvió a emborracharse, como de costumbre y yo traté de ser un poco más cauto con el alcohol esta vez. Él vomitó y se quedó en el sillón... muerto y, yo y Valeria, solo observábamos sus estupideces hasta que se durmió.
Comenzamos a hablar de nuestras vidas, historias y anécdotas. Hablábamos mucho acerca de nosotros hasta que me preguntó si había terminado o algo así. Se había esparcido un rumor, pensé. De todos modos, le respondí que sí. Ella tomó mis manos y comenzó a compararlas con las mías, las examinaba minuciosamente hasta que estas quedaron cerradas. La miré a los ojos, eran preciosos, corrí la chasquilla de su cara y la besé. Solo fue un impulsó al que ella no se opuso. Ya era tarde, me tenía que ir. Ella insistió en ir a dejarme a la esquina de la calle y tomó mi mano. Caminamos a pasos lentos y al despedirme y veía obligado a abrazarla y no soltarla. Mi boca quedó a la altura de su frente, la cual besé. Comenzó un jugueteo con las narices y los roces con los labios, hasta que el momento preciso se dio y comenzamos a besarnos. No había nadie en ese lugar, el silencio reinaba sobre cada rincón, solo estábamos ella y yo insertos en un mundo propio, de jugarretas y caricias en el rostro. Mis sentimientos y emociones eran inexplicables en ese momento. Conocía a aquella chica hace solo unas hora, pero... disfruté ese beso, no quería dejarla ir, pero debía decirle adiós, era demasiado tarde. Solté una mano y no pude hacerlo con la otra, ella también la sostenía, con fuerza. Volví a abrazarla y nos dimos un último beso, y le dije que no tenía planeado esto y que había sido genial a pesar de los problemas que hubieron en el transcurso de la noche. La solté y me vine a casa. Eran las 4:50 de la mañana y mi mamá se despertó enojada y me castigo por haber llegado muy tarde, pero eso fue lo de menos. Al acostarme comencé a resumir mi día, pero en mi cabeza seguía el sentimiento y las imágenes de hace unos 30 minutos atrás. Mentalmente me sentí descansado, necesitaba una muestra de cariño. Di la vuelta, ordené las almohadas y cerré los ojos.



23 de julio de 2010

Viviendo el día a día...

Vacaciones de invierno, están terminando ya, el Lunes vuelvo al colegio... 
Han sido dos semanas de reflexión; donde la lluvia, el frío, el viento me han acompañado en cada decisión que he tomado para terminar este año, quizás, de la manera más madura. Además, he comenzado a hacerme la idea de que este semestre es el último, luego de un ciclo de 12 años que culminará con la prueba final, esa que me hará saber mi futuro: ¿Universidad?
Necesito un alto puntaje para acceder a la carrera que yo quiero, en la universidad que yo quiera. Si no logro me iré a buscar trabajo en algún lugar por ahí para pagar un año más de preuniversitario, con el motivo de volver a rendir la prueba y volver a tener una posibilidad de entrar en la universidad. Pero bueno, esa es una de las cosas en las que me tengo que centrar a partir de este Lunes.
Por otro lado, he pensado muchas cosas que me han llevado a ponerme en un estado de angustia... Pero es con el motivo de siempre: ¿Qué sucederá cuando termine todo? ¿Volveré a verte alguna vez? ¿Podré sacarte de mi cabeza?
Son estúpidas preguntas que hacen que me complique.

Bueno, seguiré con la guitarra.


Me obsesioné con esta canción, no sé, aunque su letra no es muy extensa y de un amplio contenido, lo que dice me identifica mucho.





What would it take?
For things to be quiet, quiet like the snow.
I know this isn't much, but I know, I could be better.

10 de julio de 2010

Viviendo el día a día...

Pánico, sentí pánico.
No quería entrar, ni salir. 
No quería caminar, ni parar.
No quería dormir, ni despertar. 
...No quería respirar... Pero sí vivir!


Sonó el despertador, todo comenzaba bien; una ducha tibia, más bien fría para despertar, una taza de leche caliente. Pido dinero y me marcho. No existía factor externo que alterara mi mente, nada. Internamente no sucedía nada, estaba centrado en la organización de mi día mientras miraba desde la ventana del bus el pasar de los autos.
Pasaban los minutos, cambiaban los ambientes y sentía esa estabilidad en mí. Era raro,me gustaba.
El tren entró en el túnel, miré mi reflejo en la puerta de este y ahí me vi... Era el Seba de siempre: zapatillas negras, jeans negros, camiseta blanca y camisa escocesa. Pero de algo no me convencía.
Volví a la calle, di una gran bocanada de aire matinal y de alguna manera llegué al mundo de la irrealidad. ¿Qué pasó? Realmente no lo sé. 
Lágrimas comenzaron a caer de la nada. El cielo perdía su color, el sol perdía su calor, el aire perdía su olor y yo ahí, parado en medio de la vereda pronunciando estas tres estúpidas palabras: ' No, por favor. ' 

23 de junio de 2010

Viviendo el día a día...







Vaya! En serio el llegó muy lejos, 
tocó la puerta de mi mente, lo analizó y calzó.
Odio que esto suceda, pero no lo puedo evitar.
Además que mi instinto sicópata me obligó a buscar una foto de él para mostrarla aquí.
Me gustas maldito Miguel, pero sé que es algo momentáneo (Ojalá sea así) . Sería genial verte de nuevo por ahí.


Mírate, eres un amor <3




Lo siento por no pasarme por todos los blogs, pero estoy castigado y me quitaron el notebook.

13 de junio de 2010

Viviendo el día a día...


You know that I try to do the best I can, but you don't care.

And I swear, I swear I'll never be like you, and that's the truth. 
'Cause I can see that you are playing hide and seek...
With all my dreams!





Tú sabes que trato de hacer lo mejor que puedo, pero no te importa.
Y te juro, te juro que nunca seré como tú, y esa es la verdad.
Porque puedo ver que juegas a las escondidas...
Con todos los sueños!

4 de junio de 2010

Viviendo el día a día...

Y si sangro... sangraré sabiendo que no te importa.


Y si duermo para soñar contigo... despertaré allí sin ti.



27 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...

Ellos no pueden verme desde las grandes alturas, baja ahora!, me dirán.
Pero todo parece perfecto desde muy lejos... baja ahora! ...  pero me quedare.


They won't see us waving form such great heights, "come down now", they'll say.
But everything looks perfect from far away, "come down now", but we'll stay...


23 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...

gnihtoNgnihtoNNothinggnihtoNgnihtoN
dooGdooGGooddooGdooG
saHsaHHassaHsaH
deneppaHdeneppaHHapdeneppaHdeneppaH
teYteYYetteYteY



16 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...

 Lo único
               
              que quiero ahora
                                            
                                          es encontrar
                                                                  
                                                               M I   F E L I C I D A D  :(



11 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...





Porque ahora que estas entre mis brazos, todo es mas tranquilo.
Porque ahora que volví a escuchar tu voz, todo suena musical.
Porque ahora que vuelvo a sentir tu calor, me siento cobijado.
Porque ahora que estamos juntos, todo suele ser mejor...

7 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...

Hey, doctor?
Acaso sigue algo peor?
Porque siento que me voy...


No sé que hacer, sólo trato de entender 
que es lo que hago mal...
tan mal, tan mal, no sé qué hacer,
permítame explicar:
Fuesen nubes de cristal,
solo vidrios lloverán
tan fuerte, tan frágil...

4 de mayo de 2010

Viviendo el día a día...



Cada lágrima derramada hoy


llevaba las letras de tu nombre,


el viento las aferraba a mi rostro...


Es obvio que ni él quiere que te vayas.



24 de abril de 2010

Viviendo el día a día...

Sabes, necesito de unos cuantos tragos de algún alcohol fuerte. Quizás ron o pisco, o solo un martini para relajar las revoluciones mentales. Últimamente he estado faltando al colegio para evitar que la gente que esta a mi alrededor, esas personas que son pilares de mi vida, termine o le afecte de alguna manera mi patético animo. Ya es frecuente despertar todas las mañanas a eso de las 7 en punto y permanecer sentado en mi cama unos diez minutos después de que suene la alarma. Ahí comienzo a planificar u ordenar el sistema con el cual daré la pelea durante las 17 o 18 horas de mi día. Hay días en que puedo controlar esa histeria que se apodera de mi, esa histeria que me ordena a maldecir y maltratar cosas o personas, o esa que es un poco mas compleja que ya me exige que dentro de todo pueda tomar algún tipo de medicamento para "sanar" alguna dolencia inexistente, pero cuando ya no puedo decir que no, es a la búsqueda del placer mediante una tijera o un cuchillo de cocina. Ver esa sangre correr mientras escribo miles de palabras por segundo en mi brazo me llena y me libera de todo mal. 
Durante estos últimos días, mi vida a cambiado de una manera drástica. He comenzado a asistir a un pre universitario para apoyar o mejor dicho, fortalecer mis conocimientos, para lograr una mejor preparación para la PSU, o por lo menos eso dicen. Dada estas circunstancias, todos los días tengo que tomar metro y atravesar la ciudad de sur a norte, lo cual me quita alrededor de 3 horas diarias mas las 2 horas de clases. Son como 5 horas y media fuera de casa, a la deriva de la ciudad. Hay veces que miro los rieles y mis piernas tiemblan, mi mente me ordena acercarme, pero el miedo me invade y me lleva hasta la muralla, donde me apoyo hasta que llegue el tren. Otras veces me escapo unos minutos a los laberintos subterráneos de la universidad a reflexionar un poco, es un lugar tranquilo, pero tenebroso y frió. A eso de las 10 de la noche ya estoy en mi casa, preparándome para el día siguiente. Luego de eso, duermo.
Me gustaría tener una cámara para retratar cada momento y lugar nuevo que voy conociendo. Eso de perderse en un lugar de tu ciudad donde nunca has estado es algo no trágico ni fatídico, es algo mas como una experiencia aventurada que te enseña del lugar en el que estas viviendo.
Es todo. No tengo nada mas que decir, o quizás si.
He conocido a mucha gente, entre esas personas, tres me han llegado de una manera extraordinaria. 
Barbara, la niña que conocí en clase de biología de pre universitario, me ha mostrado un lado de la vida alegre y feliz del que no he tenido oportunidad de conocer en esplendor, como ella lo ha hecho. Ahora que nos cambiaron de salas, solo nos vemos en clase de lenguaje y de matemática, pero todos los días nos vamos en el mismo bus hasta la estación de metro Santa Ana, donde yo me bajo.
Galilea, la conocí hoy. Ya la había visto en la universidad, pero hoy nos fuimos juntos en el metro, donde nos conocimos mucho el uno al otro. Existió una comunicación fluida todo momento en que estuvimos juntos, nunca nos falto tema y las risas abundaban. Ojala pueda seguir conociéndola. Además tenemos gustos en común, lo que hace todo mas fácil.
Felipe... me guardare esto para mi.

8 de abril de 2010

Viviendo el día a día...

No sé qué hacer.
Si reír o llorar, si gritar o callar, si amar u odiar, si vivir o morir.

Últimamente he estado mas cansado de lo normal, un agotamiento mental que no ha llegado a su extremo pero si todo sigue así, llegara.
Últimamente no han sido mis padres los responsables de tal desgaste, es el colegio.
Aquel horrible lugar en el que no quiero estar nunca mas, pero pertenezco ahi y no podre salir.
Si, lo odio.

Solo algo lo hace que sea mágico, mis amigos y aquel personaje misterioso.

Quiero salir, escaparme, beber alcohol y emborracharme...
Ver sangre correr por mis brazos.
Drogarme quizás,
y encontrarme con alguien especial.


31 de marzo de 2010

Viviendo el día a día...

Porque hoy no dejo de pensar en ti,
hoy no dejo de sentirme en ti,
hoy no dejo de sonreír por ti...

Porque hoy te amo a ti,
hoy te quiero a ti,
hoy necesito de ti.

Porque hoy solo tu me haces feliz...
y sin ti, yo no sabría vivir.


17 de marzo de 2010

Viviendo el día a día...

Ustedes se están ganando mi odio, lo saben. Pero si lo quieren, lo tendrán. Atrévanse a privarme otra vez, atrévanse a quitarme mis cosas otra vez, atrévanse a espiarme otra vez, atrévanse a tocarme otra vez... Porque esta vez no dejare que me pasen a llevar, esta vez luchare con sus mismas armas, y si es necesario, atacándome a mi mismo de la misma manera en que lo había hecho. Solo atrévanse una vez.
Recuerden también, los amo, pero si quieren guerra... Lastima, la tendrán.